Wednesday 13th December 2017,
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¿Cómo pintar tu propio hogar?

¿Cómo pintar tu propio hogar?

No vamos a mentirte: pintar tu casa es agotador. Sentirás ganas de abandonar el barco a mitad del camino y te frotarás desesperadamente las manos para remover las manchas. Sin embargo, es también una gran aventura. Salimos a socorrerte con estos 10 consejos super útiles.

1- Considera el mood del entorno. Toma en cuenta el estado anímico del lugar. ¿Quieres imprimirle un carácter alegre y vibrante, o más bien neutral y calmo? Los tonos suaves y fríos nos transmiten silencio y tranquilidad. Son los más indicados para una habitación. En el comedor, en cambio, puedes escoger colores más luminosos, cálidos y estimulantes. En el dormitorio de los niños, ¡cuidado! No querrás excitarlos con tonos demasiado estridentes.

2- Empieza de a poco. Si dudas en pintar completamente un espacio de amarillo, empieza por cubrir una pared chica. Déjala secar antes de juzgar el color. La pintura húmeda refleja la luz de distinta manera y tal vez te lleves una sorpresa poco grata.

3- Mezclar colores. En principio, te sugeriríamos dejar en manos expertas la combinación de pinturas para lograr un tono específico. En la tienda sabrán cuánto volumen necesitas con base en la superficie que quieres cubrir, lo cual es fundamental. Imagínate quedarte sin pintura a mitad de camino. Si igual te animas a mezclar las tonalidades por tu cuenta, sigue estos consejos…

4- Cómo hacerlo bien. Combina siempre tonos del mismo acabado (satinados o mates). Para aclarar el color, agrega blanco y para oscurecerlo, negro. Registra las proporciones de pintura que mezclas por si tienes que volver a crear el tono. Una vez listo, pruébalo sobre papel o en un área poco visible de tu casa.

5- Limpia las paredes. Es el primer paso antes de arrancar. Remueve el polvo y la suciedad con agua, un toque de detergente y una esponja de celulosa. Enjuaga la superficie para que no queden restos de jabón.

6- Enmascara. Cubre los zócalos y los marcos de puertas y ventanas con una banda gruesa de papel, conocida también como “cinta de enmascarar”, para que la pintura no los manche. Tip: despégala inmediatamente después de pintar, antes de que las paredes se sequen, para evitar llevarte un pedazo de pintura al removerlas.

7- Cómo usar las brochas. Utilízalas para todo aquello que no puedas hacer con rodillo; las esquinas y los detalles, especialmente. Moja las cerdas en agua para látex o en el disolvente apropiado para el tipo de pintura que uses. Remueve el exceso de líquido y sumerge la brocha en la pintura. Muévela suavemente para que las cerdas se abran y queden completamente bañadas en el color.

8- Para usar el rodillo. Humedécelo primero con agua para pintura látex o disolvente. Deshazte del exceso de líquido pasando el rodillo por encima de un papel, que no sea periódico. Mételo en la bandeja de pintura hasta que esté bien cargado. Sabrás que se te fue la mano si gotea hasta llegar a la pared y, en lugar de rodar sobre ella, patina.

9- Cubre las paredes con pintura de imprimación. Es un mito común que las superficies que fueron pintadas varias veces no necesitan una mano de preparación, que es lo equivalente a una base. Te ayudará a maximizar el brillo y a alargar la vida de la pintura, además de darle una apariencia más uniforme.

10- ¡A pintar! Listos, en sus marcas, ¡rodillo! Empieza por el cielo raso y sigue con las paredes. La manera más efectiva de pintar es comenzar por una esquina y “dibujar” con el rodillo una W. Luego, rellena los espacios en blanco, sin levantar el rodillo. Avanza de a poco, cubriendo áreas cuadradas hasta terminar. ¿Cómo te quedó? ¡Éxito!

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